Fué llorando que dejó
Boaddil a esta Granada
suspiró, cuando volvió,
a la ciudad su mirada.
Fué la Alhambra, el Albaizin?
o, fué tal vez la Alcazaba?
Las que dejaron en él
tantas penas encerradas!
Granada, ciudad moruna
Granada, ciudad llorada,
con tus almenas y torres
y tus mujeres soñadas.
Alabanzas, flores, cantos,
se han dedicado a tus casas,
más hay cuatro versos que encierran
toda tu hermosura innata.
Alguien los dejó grabados
a los piés de tu Alcazaba,
ahora yo te los digo,
dejando en tí mi mirada.
"Dale limosna, mujer,
que no hay en la vida nada,
como la pena de ser,
ciego en GRANADA!"
Araceli
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Bello poema. Me gusta.
ResponderEliminarEnhorabuena Araceli.
Fresme
muy bonita esta poesia espero que publiques mas para que seas la poetisa del aulapermanente.
ResponderEliminarsaludos cordiales 88...