LOS LEONES DE LA ALHAMBRA
El origen de la Fuente de los Leones, todavía no esta clarificado, son numerosos los estudios que se han realizados sobre el tema en mayor o menor medida, tampoco hay acuerdo en señalar una cronología en la realización de las doces figuras zoomorfas que sustentan la Fuente.
Algunos sostienen que la misma fue realizada conjuntamente cuando se realizó El Palacio de los Leones, en el siglo XIV – fecha indudable para la taza-, sirviendo modelos leones-surtidores más antiguo, como inspiración a los de Muhammad V.
Otros autores sirviéndose en los “rasgos arcaicos” de las doces fieras, no dudan en fijar su realización en el siglo X-XI, teniendo presente otras obras de similar facturas procedente de la Córdoba omeya, esta hipótesis viene respaldada tras el hallazgo de un poema de Ibn Gabirol, en alabanza de Samuel Ibn Nagrella, que permitió corroborar el siglo XI, como data de los leones de la fuente, cuanto pudieron haber pertenecido al palacio del visir judío tenía cerca de la Alhambra. Según esta teoría, tres siglos después, los leones con una nueva taza centrarían el nuevo Palacio de Muhammad V.
La figura del león a tenido bastante popularidad en el al-Andalus, realizándose con los más diversos materiales y actitudes (textiles, cerámica, relieves, bronce etc…), siendo los leones-surtidores los más admirados, siendo descritos por numerosos historiadores y poetas hispanos-árabes; son bastantes los conservados desde la época de Abd-al-Rahmán III, sobresaliendo además de la Fuente de los Leones, los del Maristán de Granada y el magnifico ejemplar de la Almudayna mallorquina. De época nazarí además de los mencionados, hubo en Granada varios ejemplares, como los del Baño Real de Comares, los del palacio de Muhammad III, la leona del Convento de las Comendadoras de Santiago o del exconvento de San Francisco de la Alhambra. No podemos olvidar las representaciones pictóricas de la Sala de los Reyes, en la que aparecen leones heráldicos, en escena cinegéticas o adornando una versión de la emblemática “Fuente de la Juventud”
El Palacio de los Leones de la Alhambra, obra cumbre de Muhammad V fue edificado durante su segundo gobierno, a partir de 1362. Esta realización maestra de la arquitectura hispano-musulmana, y aún de la arquitectura mundial, encierra entre sus muros "signos lingüísticos, escultóricos, decorativos, de la Naturaleza y arquitectónicos", creando mensajes que connotan imágenes intemporales
Los leones de la Alhambra han estados sometidos durante un largo y minucioso proceso de restauración, desde principio de 2007, que los ha devueltos a una segunda juventud, tras su paso por los talleres, los felinos van a volver a la fuente que han rodeado durante siglos.
Durante los trabajos de restauración y debido a los estudios realizados, se han establecido varias deducciones
1. Ninguno de los leones es igual a otro, lo cual desmonta la teoría de que las piezas eran casi gemelas o que se habían diseñados en parejas. Ahora se ven muy parecidas pero no tanto como se creía, entre las diferencias cabe destacar el peso de las esculturas, que van de 250 kilos a los 300, cada uno de ellos mantiene en su labra leves pero apreciables rasgos diferenciadores. Y lo que aún es más importante: entre ellos mantienen señas comunes alternadamente, es decir, nos encontramos con que seis leones son diferentes a los otros seis, incluso en tamaños. Se puede decir que la fuentes está sustentada por seis leones y seis leonas, alternados y diferenciados por la mayor altura de los primeros (leones) y entre sí por la labra de su pelaje
2. También destaca la posición de la cola de cada una de las figuras, así como las uñas y las respectivas bocas.
3. La talla más sofisticada es la que corresponde al león nº 10, que es la que más ornamento presenta, ha llamado la atención a los restauradores, unos bigotes rizados que habían pasado desapercibidos y que han salido a la luz con estos trabajos.
4. La fuente que se encuentra rodeada por las tallas, no ha sido realizada por un solo autor, sino por varios.
5. Otro dato a tener en cuenta, es la orientación de los doce leones, en todas direcciones: tres hacia el Norte, tres a Levante, tres al Sur y tres al Poniente.
6. Hay que tener en cuenta la orientación de cada animal. De este es modo, senda leonas miran hacia la Sala de los Mocárabes y de los Reyes (ante conocida como de “La Justicia”), al mismo tiempo que dos leones se orienta hacia la Sala de los Abencerrajes y de dos a la Kuba Mayor (sala de Dos Hermanas), abarcando todos los ángulos del patio y llenando todos el espacio del mismo con su presencia, al mismo tiempo que ejercen de guardianes del Paraíso.
Las piezas se ven con detalles minuciosos de ejecución, como la textura de la piedra, las caras y las melenas. El bloque de mármol de Macael debió de ser escogidos por los tallistas ya que utilizaron las vetas naturales de la piedra para acrecentar el modelado de las figuras, en la que se marcan, además de los pelajes diferentes y las fauces entreabierta la singularidad de los dedos.
Los doces leones aparentemente iguales, mantienen rasgos que los singularizan individualmente.
Están todos en posturas de alerta, colas replegadas, orejas levantadas, dientes apretados, actitud tensa, expectantes al mínimo gesto u orden de su señor, el sultán.
Según interpretaciones sugeridas por D. Emilio García Gómez, la fuentes se configuraría como solio real, por lo que, de confirmase esta teoría, el Sultán centra el Estado, como la taza de la Fuente y el Palacio; por lo tanto, el agua que vierten los leones representa los generosos favores del soberano para sus valerosos guerrero (los Leones).
RICARDO
No hay comentarios:
Publicar un comentario